Coronavirus y pobreza energética

Noticia enviada por Universidad Pontificia Comillas

El paso del coronavirus por nuestras vidas ha dejado más tocados a unos que a otros. No solo en cuanto a la salud, sino económicamente, que ha hecho que muchas familias tengan problemas para pagar las facturas de la electricidad al encontrarse muchas de ellas sin ingresos.

De hecho, se ha agravado la situación debido a la pandemia: como resalta Roberto Barrella, miembro de la Cátedra de Energía y Pobreza de la universidad, en un reciente artículo, ya en 2018 “entre el 7.2% y 16.9% de la población española se encontraba en situación de pobreza energética” En este sentido, el parón de la economía y el confinamiento provocado por el COVID-19 ha reducido los ingresos de las familias y ha aumentado el consumo energético de los hogares. “Estos dos factores, agravados por la mala eficiencia energética del parque residencial y el poco conocimiento de la facturación energética, han provocado un aumento del número de hogares vulnerables”, asegura Barrella en el artículo.

Barrella –que publicó otro artículo sobre este tema aquí– insiste en que “el objetivo nacional (así como el europeo) de lograr una transición energética justa deja sobre la mesa el doble desafío de avanzar hacia un sistema energético con menor impacto ambiental, que supone una transición hacia energías más limpias, y, al mismo tiempo, no dejar a nadie atrás”. Según Barrella esta transición, a corto plazo, necesitará garantizar un ingreso mínimo para los hogares más vulnerables que cubra también sus necesidades energéticas y una revisión de los mecanismos de atención y ayuda a los hogares vulnerables.

Además, habrá que establecer un sistema rápido y sencillo para responder a las situaciones de emergencia causadas por la crisis y priorizar el bienestar de las personas y del entorno sanitario. Y a largo plazo “debe ir acompañada de la correcta implantación de la Estrategia Nacional contra la Pobreza Energética”, remata Barrella.