Una red de ayuda contra el COVID

Noticia enviada por Universidad Pontificia Comillas

Cualquier ayuda es poca en tiempos de coronavirus. Y así lo entienden los alumnos de la Universidad Pontificia Comillas. Por eso, un grupo de estudiantes de Comillas y otras universidades está llevando a cabo un proyecto para fabricar material sanitario, como mascarillas y viseras. “Hasta el momento, hemos conseguido fabricar y donar unas 10.000 mascarillas a más de 50 hospitales y residencias españolas, y tenemos una red de 240 costureros voluntarios”, explica Paula Martín de los Santos, estudiante del Doble Grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) y Relaciones Internacionales (E-6).

El grupo de alumnos, que en 2017 comenzaron en Filipinas la Misión Cebú para la reducción de la pobreza, pusieron en marcha la iniciativa “MaterialCoronavirus”, con la adquisición de varias impresoras 3D para fabricar viseras de protección, y la creación de una red de 280 costureros y costureras para manufacturar mascarillas, que reciben el material necesario para la fabricación de las mascarillas y las indicaciones de cómo coserlas. Además, “ahora se están comenzando a fabricar batas quirúrgicas de tela similar a la TNT o EPI a través de esta red de costureros”, indica Martín de los Santos. Respecto a las impresoras 3D, se están fabricando viseras de protección para los sanitarios, con un soporte especial que permite retirarlas con mayor seguridad.

El equipo de estudiantes ya cuenta con 16 impresoras 3D propias más una red de propietarios. Además, “el director de sistemas del Hospital Puerta de Hierro se ha incorporado con nosotros en la organización, y ha adquirido de manera particular 11 impresoras que están funcionando a tiempo completo en el hospital para la fabricación del material”, revela la estudiante de Comillas, que calcula que ya se han fabricado 11.000 mascarillas (llegando a producir hasta 3.000 al día) y 1.200 viseras.

Todo ese material se ha donado a más de 50 hospitales y residencias de ancianos gracias a una red de unos 60 repartidores voluntarios que se encargan de llevar la materia prima a los voluntarios, recoger el producto terminado y llevarlo a lo puntos de almacenamiento y a los hospitales o residencias que demanden el material.